sábado, 17 de octubre de 2009

Déjame que te cuente un bolero: "Quizás, Espinita".


 

Amigos del blog, ¿se han fijado alguna vez en que las letras de los boleros esconden con frecuencia detalles definitorios de la personalidad de sus autores? Ritmo Rancio sí lo ha hecho y ha incluido en su repertorio una asociación de dos conocidos boleros – cha – cha – cha, que, por contraposición, sirven de ejemplo de esta circunstancia: “Quizás, quizás, quizás” y “Espinita”.

El autor del primero de ellos, fue el cubano Oswaldo Farrés, recordado además por otras inolvidables composiciones como “Toda una vida”, “Tres palabras”, “Acércate más” y “Madrecita”, ésta última popularizada por Antonio Machín y que desgraciadamente su madre nunca pudo escuchar, pues era totalmente sorda.

Nico Jiménez, es el autor de la segunda canción, “Espinita”, y no se le conocen otros éxitos similares. No le dio tiempo a componerlos, murió a la temprana edad de 40 años de un “ataque al corazón”, lo que no es de extrañar si nos atenemos al contenido de su canción estrella: “Suave, que me estás matando, que estás acabando con mi juventud … …eres como una espinita que se me ha clavado en el corazón. … suave que me estás sangrando, que me estás matando de pasión”. ¡A ver quién es el guapo que aguanta ese ritmo!

Por el contrario, Oswaldo Farrés, tenía otra personalidad, menos apasionada, digamos, más pacienzudo, vamos, un “cansino” de tomo y lomo: “Acércate más, y más y más,… pero mucho más"… Le costaba arrancarse. “No me cansaría de decirte siempre… pero siempre… siempre”. ¡Un cansino! Y desgaste, poco, cada vez que preguntaba “Que cuando, como y dónde” siempre le respondían “Quizás, quizás, quizás” “Y así pasan los días…” . Así no es de extrañar que el bueno de Don Oswaldo llegara a vivir 83 largos años de la época (Toda una vida) y muriese en su cama después de recibir la Extremaunción: “Ego te absolvo” (Tres palabras).

Lo dicho, dos personalidades, dos formas de vivir, dos desenlaces que se podían haber vaticinado analizando las letras de sus canciones. A partir de ahora, cuando escuchen un bolero, calculen la edad del autor. ¡Hagan juego, señores! ¡No va más!

Julián Oñate Gómez






Related Posts with Thumbnails